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Contradicciones electorales en Podemos

PODEMOS se mueve entre lógicos balbuceos de gestores  primerizos  mientras instala el entramado organizativo que requiere una formación que aspira a gobernar España. Desde Madrid, donde radica el mando, se envían consignas contradictorias acerca de los pasos a seguir para enfrentarse a las elecciones municipales. Primero han dicho que no concurrirán con las siglas oficiales  y que echarán mano de marcas blancas al alimón con selectos socios emplazados en la acera de la izquierda. Ahora se vuelven atrás y ordenan rechazar acuerdos con plataformas como Gañemos, Anova, Marea o Izquierda Unida. Quieren evitar posibles contagios contaminantes que perjudiquen su apuesta por las autonómicas y generales. Aclaran que cualquier caso de corrupción podría dar al traste con esas supremas pretensiones. No obstante alaban las candidaturas de unidad popular o agrupaciones de electores que consideran la fórmula participativa más coherente. En medio de esta catarsis de mensajería diplomática siguen gestándose los Consejos Ciudadanos. Desbordados por la compleja tarea van dibujando los famosos “círculos” que sustentarán el andamiaje definitivo. Toca esperar.

Piden mejores sueldos para los políticos

EL Círculo de Empresarios de Galicia, que ejerce solo en Vigo, está muy alarmado por el imparable ascenso de la corrupción y exige una clase política “más preparada y con mejores salarios” que culmine una imprescindible regeneración democrática. Tras un afilado debate sobre la materia, la docta institución solicita que se endurezca el Código Penal  y se afine la Ley de Contratos del Sector Público. También teme que la irrupción de movimientos antisistema como Podemos o 15-M suponga problemas indeseados para la economía y el bienestar de los españoles. La retahíla de agravios corruptivos  se centra en la manifiesta peligrosidad de los políticos sin citar el protagonismo delictivo de algunos empresarios que financian en B a los partidos y frecuentan el cohecho.

Fotos con personajes comprometedores

ROSENDO Fernández aspiraba a ocupar para el PPdeG la alcaldía de Ourense pero se ha quedado como jefe de la oposición pese a que le apoyaban las fuerzas de elite del clan Baltar. Partidario del divorcio, el aborto y el matrimonio gay, desconfía de que Feijóo le asigne de nuevo la misión de recuperar el concello y prefiera al conselleiro de Cultura Jesús Vázquez. Para hacer méritos suele dar caña en los plenos y hace días se desmelenó contra una edil del BNG a la que llamó terrorista varias veces por aparecer en una foto, junto a otras personas, con un miembro de Resistencia Galega acusado de poner una bomba casera en el consistorio de Baralla. La trifulca continuó y Rosendo Fernández lamentó compartir escaño con una concejala que “defiende a terroristas”. Varios políticos han sufrido en sus carnes el maleficio de una imagen intrascendente que se convierte en indeseada tras hacerse pública. Le ocurrió a Anxo Quintana cuando copresidía la Xunta con Touriño y apareció sentado en el yate de Jacinto Rey, bajo la bandera española, días antes de que al constructor le adjudicasen molinillos eólicos. Le pasó a Feijóo luciendo bronceado veraniego en el fly del barco del narco Marcial Dorado o pisando las cumbres nevadas de Andorra. Según el catecismo labrego del tal Rosendo, Quintana sería un prevaricador y Feijóo un narcotraficante. ¡Qué cosas!

Bonus de altos cargos y libres designaciones

HAN pasado inadvertidas dos sugerentes novedades xunteiras en el ámbito de la función pública. Una se refiere a la supresión del plus de altos cargos, que esperaba en una carpeta su entrada en vigor desde que en 2007 la aprobaron las tres fuerzas mayoritarias. En la actualidad estaba suspendido, en consonancia con los recortes ejemplarizantes que requería la crisis. Somos la primera comunidad que se atreve a liquidar ese bonus de unos 14.000 euros que cobraban los ejecutivos gubernamentales al abandonar sus puestos, siempre y cuando tuvieran una antigüedad de dos años en el cargo. El otro impulso se refiere a que los huecos de libre designación no se cubrirán a dedo sino que habrá que superar una prueba selectiva. No se han escuchado quejas de la oposición.