SEGUIMOS A LA ESPERA
Poco parece haber aportado la reciente visita del presidente de la Xunta a México en relación con el contrato suscrito con la petrolera Pemex para construir un hotel flotante en Ferrol. Tras meses de espera, la única certidumbre que cabía esperar era la de la posibilidad de despejar la incógnita sobre el inicio de los trabajos y la concreción del acuerdo. No cabría albergar mayor desaliento para esta comarca que carecer de la más esencial certidumbre sobre su futuro. El naval continúa siendo, pese a quien pese, referencia indispensable de la actividad económica en la zona. Su estado hace que se resienta buena parte de la industria, del comercio y de la hostelería. A un paso del verano, pese a los compromisos adquiridos, seguimos a la espera de algo más que proyectos, intenciones y promesas que continúan superando a los hechos.
