Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

De vez en cuando se asoman a esta ventana lectores descontentos con lo que observan y otros  identificados con lo que desde aquí “se ve”…
Por pudor no se responde a los halagos y, generalmente, tampoco se hace uno eco de las opiniones incendiarias pero, muchas veces, es bueno reflexionar sobre las ideas ajenas para justificar las opiniones propias…
Hace días un “cliente” de esta columna aseguraba que el paisaje que se contemplada desde este balcón solo veía la botella medio llena y el lado malo de las cosas. Como dato positivo apuntaba que el número de ricos en España creció un cinco o un cuatro por ciento (no recuerdo bien) y que eso es una buena nueva al ser bueno para el país…
Tengo mis dudas y es que si don Amancio gana mil millones más solo será más ricos y, a lo sumo, se comprará otro coche, otro televisor y, tal vez, un nuevo barco o cambiará de casa pero si mil ciudadanos ganan un millón más  cada uno,  seguramente la venta de televisores se dispararía a mil y los coches a cien y uno, dos o tres cambiarían de casa y alguno, a lo mejor, se compraba una “chalana”…
Quiero decir, y parece claro, que la fortuna en una sola mano, o en cincuenta, genera menos riqueza que en mil. Eso, o sea  miles de personas bien pagadas si que suman, es una buena noticia…
También señalaba este lector que “el aumento de exportaciones, era otra buena nueva que aquí se había tratado de forma frívola. Niego la mayor: las exportaciones son el fruto del abaratamiento del producto debido al recorte en los sueldos.
Esa noticia, saludada desde el Gobierno con gran satisfacción, es la demostración de que la reforma laboral favoreció a los empresarios perjudicando a los trabajadores. Además, si usan la memoria, recordarán que ese era el fin que defendía la ministra Baez.
Y de nuevo lo conocido: el caso Gürtel es una gran mentira.
¿Una cacería contra el gobierno? ¿Una causa general de jueces, fiscales, policías y periodistas…? Pero si hicieron falta  años para desbrozar parte del proceso. Pero si, durante todo ese tiempo Bárcenas se paseó por donde quiso con maletas, carteras y cajas –aparentemente– con documentos. Si nadie registró su casa, ni la empresa en la que trabajaba, le pagó  el abogado y sin disimulo una pasta gansa.
Esto es lo que se ve desde aquí