UN ALARDE DE INCOMPETENCIA
Que hasta las cosas positivas tengan que transformarse en una pesadilla parece ser una cruz que hemos de soportar con poco o mucho estoicismo. El atraque en Ferrol del buque escuela “Elcano” atrajo al Arsenal entre el viernes y la mañana de ayer a más de tres mil personas. Se trata de una oportunidad de ocio que no es habitual en Ferrol –la última escala se produjo hace trece años– y es obvio que la gente estuvo dispuesta a aprovecharla. Desde el Ayuntamiento parecieron reaccionar con acierto ofreciendo a los ferrolanos la posibilidad de contemplar el impresionante espectáculo de la salida del barco desde el castillo de San Felipe, que se abrió gratuitamente al público para la ocasión. Pero los “incautos” que decidieron desplazarse hasta la entrada de la ría –bien aceptando la sugerencia del Concello bien por iniciativa propia (no es difícil pensar que puede ser una buena idea)– se encontraron con un caos de tráfico que, curiosamente, quienes pensaron en promocionar el castillo no previeron. El concejal del área, al que ayer fue imposible localizar desde este periódico, fue advertido por la Policía Local, según algunas fuentes, de que sería necesario habilitar un dispositivo especial, pero despreció la sugerencia y no hizo nada. El resultado: coches atrapados en un auténtico caos y desplazamiento urgente de agentes para solucionar un problema que solo habría necesitado previsión. El entretenimiento se convirtió así en indignación.
