Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

España está en la UCI. En una situación como ésa, lo que procede es tener el pulso firme y las ideas claras. Son tiempos para gobernantes serios que antepongan el interés general a cualquier otra cosa. Por eso espero que el PP no sucumba a la campaña de mentiras y de cínica demagogia orquestada por la izquierda y el PSOE. La agenda reformista del Gobierno de la Nación es ambiciosa, decidida y debe seguir, aunque ello suponga asumir un cierto desgaste en el corto plazo.

Estamos ante una operación a corazón abierto para recuperar nuestra economía y salvar a nuestro Estado de Bienestar de una condena a muerte dictada por el despilfarro y el mal gobierno socialista. Porque lo único cierto es que los que pretenden dar lecciones sobre cómo gestionar la sanidad, son los mismos que la dejaron con un agujero de 16.000 millones y al borde de la quiebra.

De ahí que ante esta situación de bancarrota, el Ejecutivo haya tenido que tomar medidas imprescindibles como el reparto de la carga de la factura farmacéutica en función de la renta, o la erradicación del turismo hospitalario. Gracias a ellas la atención sanitaria gratuita y universal está garantizada.

En definitiva, no queda otra que hacer reformas y acometer esfuerzos. Ese es el precio de haber tenido un gobierno irresponsable que ocultó la crisis, mintió sobre el déficit y dilapidó 13.000 millones en cambiar aceras y farolas, cuando las prioridades eran otras.