LA FÁBRICA DE ARMAS
General Dinamics, propietaria de la Fábrica de Armas de A Coruña, atribuye su cierre a la falta de viabilidad, pero llama la atención que de las siete factorías que tiene en España, el cierre solo afecte a la coruñesa de Pedralonga a la que no se le ofreció la posibilidad de negociar alguna otra alternativa diversificadora de la producción, como ocurrió con otras fábricas.
El cierre es una malísima noticia para la ciudad porque esta fábrica, como la desaparecida Fábrica de Tabacos, era todo un símbolo industrial que dio trabajo a miles de familias -hasta a tres generaciones de la misma familia- a lo largo de tres cuartos de siglo.
Los 60 trabajadores sostienen que la planta coruñesa tiene futuro y mantienen un hilillo de esperanza en un proyecto industrial alternativo. Uno de esos proyectos lo lidera el Instituto de Formación Financiera y Empresarial, IFFE, que trata de buscar un inversor dispuesto a retomar la actividad en la factoría para convertirla en un nuevo polo de innovación y recuperar puestos de trabajo en sectores de alta cualificación tecnológica. Que esté en este proyecto Blas Calzada, ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y persona acreditada en el mundo financiero y empresarial, es una garantía de que puede llegar a buen término.
Cuentan con el apoyo del alcalde, sabedor de la importancia de la Fábrica de Armas para A Coruña “no tanto por el volumen de empleo, sino por lo que representa a nivel empresarial y de innovación”, subraya, mientras mantiene también la esperanza de que en las próximas semanas se delimitará el gestor industrial.
Ojalá que la lucha de los trabajadores y el empeño del IFFE y del alcalde se concrete
en un plan revitalizador para este reducto industrial, uno de los últimos que quedaba en la ciudad que no está atravesando una buena racha. Desde el punto de vista industrial, A Coruña es un páramo en el que solo florecen las grandes superficies comerciales mientras agoniza el comercio tradicional y van cayendo las empresas.
Pero no todo son malas noticias. El mismo día que la vieja Fábrica de Armas echaba el cierre definitivo, el empresario Lorenzo López anunciaba la reapertura de San Luis, la histórica cadena de electrodomésticos que dará empleo a 100 trabajadores, hecho que comentamos el lunes pasado. Ojalá prospere ahora este proyecto para salvar otros 60 empleos y dotar de actividad a las instalaciones de la vieja Fábrica de Armas que tienen capacidad para fabricar otros productos en línea de una diversificación enriquecedora.
