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El futuro del Casino Ferrolano

Históricamente las sociedades recreativas, sean Casinos, Liceos o Círculos, han funcionado como un lugar de reunión de determinadas clases sociales en las que se estructuraba la sociedad y donde la admisión de socios, al principio solamente masculinos, se regulaba mediante un selectivo criterio que incluía el uso de las conocidas bolas negras. Difuminada hoy esta jerarquía social, se ha producido un cambio de función de estas entidades que tratan de adaptarse a las transformaciones que experimenta la sociedad.

Al tiempo que nacían en Ferrol el Círculo de Recreación, la Tertulia de Amigos y el Liceo de Artesanos, el año 1850 lo hacía el Casino Ferrolano con el nombre de La Tertulia de Confianza. Su sede estaba instalada en la plaza del Marqués de Amboage, cruce de las calles María y Arce, enel edificio conocido como Mesón de Valentín, donde luego se instaló el Hospicio Municipal. Por una puerta metálica adornada por dos elegantes faroles se accedía a un patio de cantería con jardines laterales. El interior disponía, al uso de la época, de salón de baile, gabinete de lectura y diversos salones de juego y de tertulia, además de una cafetería.

El año 1907 tomó el nombre de Casino Ferrolano, pasando a su nueva sede de la calle Real, esquina calle de A Coruña, local con una espléndida decoración del pintor vigués Ramón Buch, y que pronto se manifestó insuficiente para el crecimiento de la sociedad. El día 1 de Octubre de 1925 se inauguró la actual sede de la calle Real, con fachada trasera hacia la calle Dolores, un amplio edificio modernista de cuatro plantas, donde se empleó por primera vez en Ferrol el hormigón armado, que constituye una de las obras descollantes del arquitecto Rodolfo Ucha y una auténtica señal de identidad del urbanismo ferrolano, donde solamente desentona el toldo que afea la fachada de la calle Real, más propio de una quincallería o una pulpería que de un edificio modernista.

Cumple destacar las pinturas murales de motivos modernistas y simbolistas, obra de Bello Piñeiro del año 1925, que decoran las paredes y techo de la Sala de Conversaciones, lugar que el gracejo ferrolano bautizó como la Pecera y al que, desde hace años, ya se permite la entrada de mujeres. Su biblioteca, necesitada de una ajustada catalogación, dispone de publicaciones de interés mientras que a lo largo de sus salones y pasillos cuelga una notable obra gráfica, con casi 300 obras catalogadas, incluyendo, entre otros artistas a Eduardo de la Vega, Bello Piñeiro, Máximo Ramos, Leyra Faraldo y Segura Torrella.

La historia del Casino se relaciona con la propia historia de Ferrol; nombres significados como Andrés Comerma, Alfredo de la Iglesia, Demetrio Plá, Victoriano Suanzes, de la Peña Gavilán o Romero Filgueira fueron sus presidentes, perteneciendo a la entidad personajes como Rodolfo Ucha o Torrente Ballester. El año 1983 la sociedad se fusionó con el Club de Tenis que había sido creado el año 1934 en la actual calle Breogán y que pasó a las actuales instalaciones de la calle Alonso López, dotadas de piscina y de pistas para la práctica de tenis y de paddle.

Últimamente, en favorable contraste con otras sociedades, la Junta Directiva del Casino Ferrolano ha buscado el equilibrio entre las costumbres tradicionales y la adaptación a los nuevos tiempos, llevando a cabo diversos actos culturales de interés, abiertos a todo el mundo, como son conferencias, conciertos, exposiciones de pintura o presentación de publicaciones, además de patrocinarla Coral Polifónica Ferrolana o poner en marcha la Semana de la Música, sin dejar de celebrar una serie de actividades festivas de reconocida tradición en la ciudad. En el ámbito deportivo cumple reseñar la Copa Calleja de Tenis que celebrará este año su 41 Edición, siendo el torneo tenístico más antiguo de Galicia.

No obstante, en los últimos tiempos la céntrica sede de la calle Real se ha ido convirtiendo en un sitio de lectura de la prensa a la vez que un lugar donde vegetan y se reúnen los socios de mayor edad, en tanto que las instalaciones de verano del Club de Tenis, en proceso de actualización, son un lugar donde los padres llevan a jugar a los más pequeños. Mientras tanto la gente joven y las generaciones intermedias parecen buscar otros derroteros en su tiempo libre.

Hoy en día, con el cambio de costumbres y la democratización de la sociedad, dentro de un generalizado escenario de crisis económica, se plantea el futuro de las sociedades culturales y recreativas, siendo este el reto al que hoy se enfrenta el Casino Ferrolano-Tenis Club. Sus socios esperan que el proyecto de renovación y modernización de las instalaciones deportivas, junto con otras medidas específicas, pueda llevar a buen término la continuidad de la sociedad y de esta forma continúe siendo un referente de la ciudad.

jjburgoa@hotmail.com