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Tu casa (es decir: tu hogar; tú mismo con los tuyos, con vuestra historia a cuestas), ahora que te han dejado desnudo, solemnemente pobre, se ha convertido en segunda piel, refugio último frente al vacío absoluto. Hasta el pellejo pretenden arrancarte; reducirte a caracol sin concha, tortuga sin caparazón, a españolito que viene al mundo con una Constitución emborronada, mal escrita sobre un papel mojado por tus lágrimas de rabia… La banca se ha hecho dueña de tus bienes, del primero hasta el último; que jamás lo consigan con tu capacidad irrenunciable de esperanza… No permitas a los hombres de negro quedarse con tu espíritu de lucha, tu dignidad a prueba de decretos. Suena a muerte eso que te han hecho: desahucio, una cruz que te condena y que te tacha… Algunos se han rendido; les fallaron las fuerzas… A “ellos”, el crimen no les ha movido ni una ceja… Supongo que, desde sus despachos, nos miran como a lemmings… Una larga fila de criaturas anónimas que, acosadas e indefensas, eligen el vacío (tras “haber vivido por encima de sus posibilidades”, dicen los de sus cuentas en Suiza). Media docena, hasta el momento… Vendrán más… Lo que asusta es el “efecto pauta” que la desesperación pueda estar creando entre nosotros… Pero no somos lemmings ni vamos a roerla… ¡Qué más quisieran ellos…!

Lo importante, en el caso de los desahucios como en todo, es no quedarse solo. Solicitar ayuda… ¿Dónde está la vergüenza…? Vergüenza y deshonor, la de los responsables políticos en el poder, que han permitido se llegue a todo esto… Casas vacías y ciudadanos –sus antiguos propietarios, que han de seguir pagándolas– en el crudo invierno de la calle puta, callejón sin salida al que se ven tantos hermanos nuestros abocados… ¿Para cuándo “contenedores para familias desahuciadas”, en esos paisajes urbanos con figuras que deslucen lo bautizado “marca España”? Las bolsas de desechos parecen tener más derechos que nosotros… Los noticiarios, tras la reciente movilización de “Stop Desafiuzamentos” sólo supieron contar hasta trescientos en la ciudad alegre y confiada…