UNA COMARCA INDEFENSA
La “vigilia” convocada ayer por los sindicatos CCOO, UGT, CIG y USTG bajo el lema “Ferrolterra esixe solucións” sirve de prólogo a la manifestación que mañana vivirá de nuevo la ciudad, esta vez a instancias de los comités de empresa de Navantia en Ferrol y Fene. La situación de la zona es crítica teniendo en cuenta la dependencia del sector naval. Y es extrema por la indefinición ante el Gobierno central a la hora de responder a lo que se ha convertido en un clamor que continúa sin tener el menor atisbo de respuesta. Incluso los llamamientos a la “implicación” de Madrid en la que ya es sin duda la peor época por la que han atravesado las factorías en décadas se hacen oír desde las filas del Partido Popular, no solo en lo que se refiere a la protesta que el pasado jueves protagonizaron ante la SEPI unos 200 cargos del partido en la comarca, sino por el hecho de que el propio alcalde de la ciudad, José Manuel Rey Varela, haya hecho un llamamiento explícito para apoyar las movilizaciones. Aun así, pese a la indefensión que la ciudadanía constata a medida que pasa el tiempo, es difícil vislumbrar una unidad de acción consolidada entre los representantes políticos y los agentes sociales. Difícil cuestión es, en cualquier caso, separar la política y sus propios intereses de los que genera una ciudadanía agotada por promesas hasta ahora incumplidas. En cuestión de semanas, la ocupación en nuevas construcciones será nula. Está por ver si Madrid escucha o si, tan siquiera, quiere escuchar. Por ahora, no lo ha hecho.
