PROPUESTA AUSTRALIANA
En medio del mar de fondo que afecta como en ninguna otra ocasión a los astilleros públicos ferrolanos, la propuesta del Gobierno australiano para competir junto con Navantia en el mercado militar asiático constituye todo un soplo de aire fresco. La iniciativa no es ni más ni menos que el resultado de la fiabilidad tecnológica de la compañía española, pero también de la apertura real a mercados exteriores que ya se inició en la década de los años 90 del pasado siglo con la construcción del portaaeronaves “Chakri Naruebet” para la Armada tailandesa y que tuvo su prolongación en los contratos con Noruega y la propia Australia. El mercado asiático conoce sobradamente también el hacer de los astilleros españoles. Tan solo el interés australiano en este ámbito evidencia que Navantia puede ser competitivo y que existen otras alternativas para la captación de mercados.
