IMPREVISIÓN MUNICIPAL
La playa urbana de Caranza fue cerrada ayer al uso público tras constatarse un importante vertido de aguas fecales procedente de la ribera de Barallobre, lo que evidentemente puede afectar a la salud de los usuarios. La ausencia de carteles indicadores de tal eventualidad, o de una mínima previsión por parte del Concello de Ferrol para así hacer llegar la situación a los habituales o esporádicos bañistas, derivó en que el arenal fuese utilizado durante toda la tarde por un buen número de personas, algunas de las cuales no dudaron incluso en introducirse en el agua. La carencia de las oportunas medidas por parte del Concello puede implicar consecuencias para los bañistas, que con razón se quejarán de falta de información. El simple hecho de recurrir a la Policía Local o a Protección Civil para que advirtiese de tal circunstancia megáfono en mano hubiese sido suficiente.
