REPÚBLICA Y JUSTICIA
Salieron de la dictadura de Salazar con la revolución de los claveles. La señal, de las fuerzas armadas, fue la canción de Grândola, Vila Morena, que ponía punto final al régimen salazarista y transmitida por la emisora católica portuguesa.
A partir de aquel 25 de abril de 1974 Portugal emprendía, sin nostalgia de lo que dejaba atrás, el camino de la democracia. Nuestro vecino país, en el lado oeste de esta piel de toro, se abría paso bajo los auspicios de ese grandioso término de República. Una República con un Tribunal Constitucional digno de encumbrar. ¡Justicia, Justicia ante todo! Debieron pensar los miembros de este alto tribunal portugués al sentenciar que los recortes de pagas extras a funcionarios y pensionistas era ilegal.
Mientras a la Justicia de esta piel de toro le sobra cobardía y le falta mucho código ético, la del vecino portugués ha dado una lección magistral en Derecho.
