LA LARGA ESPERA DEL SANEAMIENTO
Según avanzan los expertos, los primeros signos de recuperación de la calidad de las aguas de la ría ferrolana no serán visibles hasta pasados al menos cinco años desde la finalización de las obras del colector general y la entrada en funcionamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de la zona norte. En la práctica esta circunstancia sitúa en la década próxima la mejora ambiental de la zona, que ya arrastra un considerable retraso con respecto a sus previsiones iniciales. Y es que hay que recordar que el proyecto data ya de la primera parte de la década de los 90. El estado del entorno, al que no ha ayudado precisamente la proliferación de industrias y empresas, es lamentable, como bien saben los pósitos locales. Pese a lo avanzado, todavía resta mucho camino.
