NO LO ENTIENDO
Ni yo ni la inmensa mayoría de los sufridos y honrados ciudadanos que nos vemos afectados. Tampoco nos convencen los argumentos de macro o micro economía superados por otra economía que, como los refranes, ofrece la realidad más palpable por todos los humanos: la doméstica. ¿Por qué cuando se produce una subida del petróleo, a escasas horas de anunciarse –ni siquiera haberse hecho efectiva– el precio de los carburantes se eleva espectacular y gravosamente y, por el contrario, como ahora, cuando baja, esta disminución en el precio que pagamos dista mucho de la que resultaría de aplicar un porcentaje similar al de bajada del crudo? ¿Son las petroleras –oligopolio tendente a monopolio– las culpables de ese denominado “efecto pluma”, los intermediarios o los distribuidores los que hacen que la reducción sea ínfima? Es un tema a estudiar y a atajar. Y el mejor regalo de Pascuas sería una rebaja justa, pero ya verán cómo en Navidad incluso nos subirán el precio del combustible.
