CIUDADANOS COMPROMETIDOS
Vivimos en una época en donde el más corrupto, sinvergüenza e intolerante, con tal de tener una suculenta cuenta corriente, es el más respetado socialmente. Ya no se tienen en cuenta principios como la humildad, el trabajo, la honradez…, lo importante es tirar para delante sin mirar los “muertos” que dejamos en el camino.
La triste realidad actual son los casi seis millones de parados; las más de un millón de familias que malviven con 400 euros al mes; los miles de niños que sufren las consecuencias de la pobreza; las casi un millón de familias desahuciadas por no poder hacer frente a las letras de la hipoteca; los millones de euros regalados a grandes empresas y entidades financieras para garantizar las millonarias indemnizaciones y jubilaciones de los miembros de los consejos de administración. Muchos pensamos que no podríamos mirar a nuestros hijos a los ojos y decirles que ellos viven así porque nosotros no nos animamos a luchar.
Basta ya de tanta corrupción y sinvergonzonería; unámonos para defender nuestros derechos básicos como hizo, no hace mucho tiempo, el pueblo islandés que fue capaz de meter en la cárcel a los responsables de la crisis financiera (políticos y banqueros). Otro de los ejemplos son los centenares de ciudadanos que forman parte de las diferentes plataformas de afectados por la hipoteca en nuestro país y que han conseguido, gracias a la presión popular, detener más de 250 desahucios en los últimos dos años. Enhorabuena por vuestro compromiso y a seguir luchando.
