LA MUERTE DE IRIA GARCÍA
Resulta difícil conceptuar la acción de Óscar Ferreño, que en junio de 2012, y pese a haber una orden de alejamiento, degolló a su exnovia, Iria García, una joven de Xuvia, en plena calle, muy cerca del domicilio donde esta vivía. La solicitud de su abogado de calificar de homicidio tal agresión entra dentro de los márgenes que la justicia otorga a todo acusado, aun cuando este, como es el caso, confesase la autoría. El crimen, como el Ministerio Fiscal recalca, tiene el agravante de la alevosía y está sujeto, como toda acción que conlleva víctimas, al rechazo social consustancial a toda acción execrable. La familia demanda justicia, como el conjunto de una población y una comarca que el verano pasado vivió sucesos sangrientos. Ahí está también el caso del joven ferrolano muerto en Pontedeume en extrañas circunstancias que todavía, a la espera de juicio, siguen sin aclararse.
