DENUNCIA EN RECIMIL
La petición de la Asociación de Vecinos de Recimil de que se paralice el proceso de adjudicaciones de viviendas con fines sociales en el barrio corre el riesgo de retrasar todavía más el lento y tortuoso proceso administrativo que afecta a decenas de familias con verdaderas necesidades. Si, tal y como denuncia la entidad, en el listado hay personas propietarias de vehículos de alta gama, el proceso administrativo está obligado a corregir la selección. El mecanismo no es otro que el de pedir información detallada sobre los demandantes de las casas e investigar su patrimonio y, en general, comprobar si los datos aportados responden a la realidad. Los “problemas de convivencia” a los que alude la asociación en relación con que entre los adjudicatarios hay personas con antecedentes penales no están sin embargo lejos del exceso. Las viviendas son para quien las necesita.
