Pablo Goebbels Iglesias
TAL vez sea por aquello de que los extremos se tocan, pero la realidad es que resulta pasmosa la facilidad con la que Pablo Iglesias hace buena aquella máxima de Goebbels de que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. Anda el purgador y coletudo líder podemita envuelto en una campaña de santificación y beatificación del delincuente Andrés Bódalo. Según Iglesias, es una vergüenza que Blesa, Rato y Urdagarin estén en la calle y el pobre podemita esté encarcelado por hacer “sindicalismo”. Dos mentiras en la misma frase. Se olvido poner un “por ahora” a la libertad de Blesa y compañía, ya que la suya está condicionada a la existencia de una sentencia firme, algo que Bódalo ya tiene tras pasar años en la calle mientras recurría sus condenas. La segunda falacia es la de lo de “hacer sindicalismo”. En realidad está entre rejas por agredir brutalmente a dos personas (una de ellas una mujer embarazada) que no cerraron su bar durante una huelga.
