LA CARA B DEL PP
Recuerdo que en los guateques, en la propia radio, la cara más “pinchada” de los singles era la cara A, pues allí estaba lo mejor del disco. Si me apuran en muchos de los discos sencillos la otra pieza –la cara B– se quedaba inédita.
Para desgracia del PP, día a día queda mas señalada la cara B del partido que tiene sobre si la sospecha del caso Gürtel, la financiación con dinero negro en caja “B” y –según el juez que lleva el caso– cierta corriente financiera al margen de la contabilidad oficial lo que suponen uno o varios delitos.
Primero fue lo de apostar las manos por el tesorero-gerente Bárcenas. Enseguida los papeles eran la fotocopia de las copias. Al tiempo se trataba de una campaña orquestada desde Moscú, ¿o sería la China roja? Y dispararon contra los medios que descubrían sus vergüenzas. Luego, y tras pagarle los abogados, dejarle despacho, coche y secretaria; pagarle una pastizarra en diferido, negarle más veces que San Pedro a Jesús.
Pero a los pocos se fueron conociendo donantes y cobradores los que cobraban sobresueldos, según declaraciones de Crespo, por ejemplo, para ahora, a pesar de los ordenadores destruidos, de que nadie –Policía, jueces, fiscales– registrara Génova, de las declaraciones de Cospedal y sus colaboradores, la verdad parece clara en el auto del juez Ruz: el PP llenó la caja con dinero B. ¿Qué cara, no?
Mientras Mariano, del que ya conocemos gracias al Gran Wyoming el nombre del tinte que usa para conseguir ese castaño cobrizo, asegura que no habrá mas recortes, Guindos dice al Eurogrupo que la reforma laboral se va a endurecer. Ahí tienen otro ejemplo de la cara A y la cara B del disco que nos quieren vender. ¡Qué cara tienen, verdad, tú!
Mientras aquí dejan morir en las cunetas la ley de la memoria histórica, se monta un “sindios” al perseguir al expresidente de China. Otro ejemplo de la vara de medir, de la careta que ofrecen y de la cara que, en realidad, tienen.
Ha pasado lo peor dice Mariano. Cierto. Ha pasado lo peor que podía pasar. Repasen conmigo: pérdida de derechos civiles y económicos. Aumentan, con la política marianista, separadora, los votos a los partidos independentistas en detrimento de los moderados. Y, en resumen, se agrandan las desigualdades entre los ciudadanos.
Las dos Españas: la A y la B.
