Violencia de género
Una mujer de 29 años denunció a su exmarido porque este, tras una orden de alejamiento, contrataba a personas para que la acosaran.
Una vez celebrado el juicio, el juez firmó una sentencia de absolución porque el testimonio de la mujer carecía de credibilidad al haber abortado voluntariamente en el pasado, circunstancia aportada por el abogado del hombre acusado.
La mujer ha dejado su trabajo, su ciudad y está ahora escondida y protegida por su entorno. No tiene vida pública ni acude al médico, porque sería nuevamente localizada.
Es un caso real denunciado por Amnistía Internacional, junto a otros semejantes. Como oficialmente el 75% de las agresiones quedan ocultas, las autoridades recomiendan a las mujeres que denuncien, pero antes tienen que eliminar los prejuicios de algunos jueces.
Por cierto, en este país se archiva el 45% de las denuncias.
