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No conozco a ningún político, ni de derechas ni de izquierdas, que no quiera quedar bien con los ciudadanos. Todos ellos quieren hacer carreteras, escuelas, hospitales y ¿por qué no? otorgar subvenciones a asociaciones de todo tipo. Luego si la naturaleza humana del político le lleva a intentar quedar bien con todo el mundo, ¿por qué el Gobierno de Rajoy se empeña en hacer todo lo contrario? La respuesta está en la sensatez y la responsabilidad. El objetivo fundamental de la reforma sanitaria es garantizar la sustentabilidad del sistema; el cual quedó seriamente tocado después de ocho años de gobiernos socialistas. Se trata de evitar la quiebra del sistema.

La reforma introduce un elemento solidario: unos pagan un poco más para que otros no paguen nada

 

No olvidemos lo esencial. La reforma introduce un elemento solidario: unos pagan un poco más para que otros no paguen nada. La sanidad seguirá siendo pública. No habrá copago en la asistencia sanitaria, a diferencia de los países nórdicos, cuna de la socialdemocracia, en la que el ciudadano abona hasta 23 euros por consulta. La reforma protege a los más desfavorecidos, porque ni los parados sin prestación, ni las pensiones no contributivas, ni las rentas de inserción pagarán por los medicamentos.

En Galicia, más de 45.000 pensionistas y 110.000 desempleados sin paro se verán beneficiados con la medida. Hasta la fecha un pensionista de 2.000 euros mensuales pagaba menos que un asalariado mileurista. Y esto no es justo. Los fármacos se cofinanciarán en proporción a los baremos de la renta, edad y grado de la enfermedad. El resto de jubilados pagarán entre 8 y 18 euros de máximo al mes. Y se establece una Cartera Común de Servicios para que todos los españoles, con independencia de su procedencia autonómica, tengan los mismos derechos. Se pone coto al turismo sanitario, del que abusaban los extranjeros que no cotizaban en nuestro país. Y se impulsa la prescripción de los medicamentos genéricos, tal y como ya hizo el presidente Feijóo en Galicia sin que hayamos sufrido merma alguna en nuestra calidad de vida.

Estimado lector, le voy a hacer una pregunta: ¿Cuántos medicamentos caducados guarda en su casa?