
Ana María de la Vega Tenreiro y sus dos hijos de 15 y 17 años pudieron dormir bajo cubierto la pasada noche gracias al apoyo de Stop Desafiuzamentos, que les abonó el hospedaje en un hostal de la ciudad. Miembros de la plataforma ya habían acompañado a la mujer durante la mañana de ayer a registrar en el Concello la solicitud de una vivienda de emergencia y posteriormente a Servicios Sociales, en donde se comprometieron a sufragarle la estancia en una pensión que ellos mismos eligieran, dentro de unos márgenes, y a tramitarle una ayuda económica en espera de que le concedan la Risga.
Sin embargo, a primeras horas de la tarde esa solución temporal se truncó, porque en el Concello le indicaron a Ana María que el hospedaje era solo por una noche y que mañana –por hoy– ya se vería. Pero las cosas todavía fueron a peor cuando la mujer se dirigió al hostal elegido y le dijeron que el Concello no había hecho ninguna reserva, por lo que no podía acogerla.
En vista de la gravedad de la situación, Stop Desafiuzamentos optó por abonarle la estancia de la pasada noche, ante la falta de acción del Concello.
Ana María y sus dos hijos menores de edad fueron desahuciados por el juzgado de un piso de alquiler el pasado miércoles. Según ella misma explicó, no tiene ningún ingreso y hasta ahora fueron subsistiendo con la herencia de su padre, pero los últimos tres meses ya no pudo hacer frente al alquiler de la vivienda, por lo que los tres se quedaron en la calle. Para esa primera noche, el Concello le pagó el hospedaje en el Hostal Ferrol y le entregó 60 euros para la comida.
Pero ayer por la mañana se volvía a encontrar sin techo. Lo único que le ofrecían era acudir a la Cocina Económica a recoger la comida de mediodía para los tres miembros de la familia, mientras que por la noche sólo podía acudir ella a cenar en las instalaciones de la institución benéfica. Sus hijos no podían hacerlo por ser menores.
En vista de la situación, con el respaldo de miembros de Stop Desafiuzamentos, acudió al Registro Municipal para entregar la solicitud de una vivienda social de emergencia. Acto seguido, se desplazaron al edificio de Servicios Sociales, en el que se consiguió el compromiso ya apuntado, que finalmente se vio truncado. Esta visita era el paso previo a la presentación de una denuncia contra el Concello ante la Fiscalía, que no se llevó a efecto, pero se podría retomar.






















