
A sus 21 años, Pablo Gayoso mantiene esa facilidad y potencia de lanzamiento que hace cuatro años le permitió colgarse con Galicia la medalla de bronce en el Campeonato de España juvenil por Autonomías.
Un camino en la elite estatal por el que el balonmanista ferrolano sigue avanzando, en esta campaña enrolado en las filas del Cisne de Pontevedra, por el que firmó el pasado mes de julio. Previamente, y tras crecer como deportista en las filas del Tirso de Molina y en las selecciones de base “irmandiñas”, Lavadores –Primera Nacional– y Octavio –División de Honor Plata– fueron su “escuela” hasta este parón navideño en el que Gayoso celebra que ya es un balonmanista “centenario”.
- Nueva experiencia y de nuevo un conjunto pontevedrés en tu carrera, el equipo del Cisne.
- Sí, estoy esta temporada. A partir de ahí, según como vaya la campaña, y lo que decida la directiva y el entrenador. De momento es solo por este ejercicio, además estamos en puestos de play-off para subir a Asobal y la cosa va bastante bien.
- ¿Era esa vuestra meta?
- Nuestro principal objetivo era la permanencia en la categoría. Pero el equipo va bien. Se ficharon buenos jugadores, el grupo fue para arriba y ahora mismo estamos ahí metidos, sextos en el play-off. Pero todavía queda mucha temporada. Nunca se sabe. La permanencia la tenemos ahí a un pasito, encarrilada.
- Tu cambio de equipo llegó propiciado tanto por el descenso como por los problemas económicos en el Octavio.
- Sí, el Octavio tuvo muchos problemas económicos, bajó a Primera Nacional y a partir de ahí se quedó prácticamente sin gente. Los entrenadores del Octavio fueron para el Cisne. Eso también propició que yo fuera para allí, porque el entrenador tiene confianza en mi y decidí ir para allí. Una de las claves para esa decisión fue esa.
- Tenías otras ofertas?
- Sí, tenía ofertas de Primera Nacional de Galicia. Y también otra de Gijón que no sabía si me iban a llamar o no, pero que finalmente no llegó a nada.
- ¿Esperas dar el salto de categoría?
- De momento estoy bien aquí. Que me llama algún equipo superior… habría que pensarlo. Mirar para arriba, siempre. Pero si ahora me voy a un equipo de Asobal y no juego un minuto, al final te corta la trayectoria. Yo estoy jugando y estoy muy a gusto.
- ¿Te imaginabas cuando estabas en el Tirso que tu carrera continuaría así?
- Yo veía que recibía las llamadas de la selección gallega y pensé, malo será que no vaya para delante, porque tenía ilusión en llegar a algo, a más. De aquí todo lo que sea para arriba, pensaba. Con estas llamadas dije, pues a ver si hay suerte y me llama algún equipo de Vigo, que es donde está el balonmano y lo hizo el Lavadores, en Primera Nacional. Estuve dos años, el tercero en el Octavio y ahora Cisne.
- ¿Cual es tu punto fuerte sobre la pista?
- El lanzamiento exterior, es por lo que me ficharon en el Octavio y en el Cisne. Que después puedo tener otras cualidades como el, por ejemplo, el pase al pivote… pero lo bueno es el tiro exterior.
- ¿Y el flaco?
- En defensa. Tengo que mejorarlo. Ahí flaqueo un poco.








