Hosteleros de más de una veintena de establecimientos de las calles María y Magdalena estudian presentar una denuncia conjunta contra los responsables de determinar qué tramos de estos viales se pueden cortar a la circulación para la instalación de terrazas y contra el Ayuntamiento en general por entender que, un año más, se está materializando un agravio comparativo hacia sus locales. La protesta se produce a raíz de la autorización concedida por el Concello para que la calle Pardo Bajo y determinadas manzanas de María y Magdalena puedan cortarse al tráfico los fines de semana de julio y septiembre y durante todo el mes de agosto para dar más ambiente al centro de la ciudad. Uno de los propietarios denuncia que ya en veranos anteriores, y una vez más este mes, presentó un esrito en el registro municipal exigiendo conocer el informe de la Policía Local en el que se basa la decisión del gobierno local, sin que se le haya contestado. Los afectados esperan también una respuesta del concejal de Economía, Alejandro Langtry, con el que se reu-nieron hace dos semanas, con respecto a una medida que está provocando que sus locales se queden sin clientes mientras estos hacen cola en otros que sí tienen terrazas.
Los dueños de los establecimientos que se consideran perjudicados acusan al Ayuntamieto de pretender enfrentar al colectivo entre sí y consideran que la decisión de cerrar al tráfico ciertos tramos de calle obedece a un “amiguismo” y no a razones relacionadas con la circulación. En este sentido, recuerdan que la calle Magdalena fue cortada en su totalidad durante la Semana Santa para permitir el paso de procesiones sin que se registrase problema alguno.
La intención de estos hosteleros, si a lo largo de esta semana no se les da una solución satisfactoria, es recurrir a los juzgados para exigir daños y perjuicios. Se preguntan asimismo por qué un año más el gobierno ha esperado al inicio del verano para tomar esta medida a sabiendas de los problemas que ocasiona.








