
Los pescadores de Cedeira, de Muxía o de Camelle que subieron con sus aparejos cráneos de cetáceos cuando realizaban su trabajo de pesca poco imaginaban que sus hallazgos se iban a invertir en todo un descubrimiento científico. Gracias a sus donaciones de los fósiles a la SGHN se pudo comenzar un estudio que ha concluido con la publicación en la prestigiosa revista del museo nacional de Francia Geodiversitas de un estudio que da cuenta del descubrimiento de cuatro nuevas especies de cetáceos de unos 15 millones de años de antigüedad.
El artífice de la investigación –junto a otros científicos de Italia, Bélgica, Portugal y Holanda– es Ismael Miján, que ayer presentó en la sede de la SGHN, a la que pertenece, su descubrimiento, acompañado del presidente de la entidad, Serafín González, del coordinador de museo, Juan Ignacio Díaz y del alcalde de Ferrol, José Manuel Rey.
El primer contacto con los fósiles se produjo hace ya veinte años, cuando un pescador mostró a los responsables de la SGHN un resto de un cetáceo hallado en el caladero de A Selva –en las costas orteganas–. A partir de 2006 comenzaron a cederse los primeros fósiles hasta convertir la colección que posee el Museo de la Sociedade Galega de Historia Natural en la quinta mejor de todo el mundo, como aseguró Juan Ignacio Díaz da Silva.
Así comenzó el estudio de los investigadores que consiguió descubrir las nuevas especies que datan del Mioceno.
En el año 2007 se publicó un estudio preliminar y se constituyó el equipo de investigación del que forman parte además de Ismael Miján, Giovanni Bianucci, Olivier Lambert, Klaas Post y Octávio Mateus.
Como explicó Ismael Miján, los fósiles hallados se encuentran bien conservados dada su solidez, resultado del depósito de sedimentos con alta cantidad de hierro sobre los restos óseos. Una vez analizados se descubrió que los hallados en el atlántico norte y en el sur no eran de las mismas especies, por lo que se supone que existía una barrera de aguas ecuatoriales cálidas que impedía el cruce de poblaciones, por eso los fósiles son diferentes y pertenecientes a distintas especies.
Para el estudio científico publicado el pasado viernes en Geodiversitas, especializada en paleontología, se tuvieron en cuenta 40 cráneos conservados en perfecto estado –hay más restos pero algunos se encuentran en colecciones particulares por lo que no servirían para una publicación científica y otros no se encuentran completos–.
Se trata de los restos de zifios más antiguos de los hallados hasta el momento, por lo que restaría todavía encontrar los distintos escalones evolutivos hasta los cetáceos actuales.
Ahora, con todos los fósiles conservados se continuará investigando, con nuevas técnicas aplicadas a los fósiles como el TAC, que permite analizar los huesos y su desarrollo, así como calcular la edad de los zifios y otros muchos análisis partiendo de estos restos.






















