
Cuando está a punto de concluir el presente mandato, los responsables del BNG de Ares denunciaron ayer lo que califican de un verdadero “fraude” por parte del gobierno municipal de la villa. Se referían a que el pacto de gobierno alcanzado en 2011 entre el PSdeG-PSOE y Nueva Alianza (NAL) no obedecía a la necesidad de sacar adelante el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) como se había anunciado, sino a otros intereses, porque, a pesar del tiempo transcurrido, sigue sin aprobarse. A su modo de ver, la verdadera razón radica en que lo que se buscaba era que el alcalde, el socialista Julio Iglesias, pudiese gobernar con comodidad, mientras que en el caso de Luis Cendán, de NAL, los motivos eran económicos.
En una rueda de prensa celebrada ayer, en la que participaron el responsable local del BNG de Ares, Fausto Seco, y los ediles Anxo Fernández Permuy y Emilio Mesías, los nacionalistas denunciaron el hecho de que el PXOM siga sin estar operativo, a pesar de haber transcurrido más de un año desde su aprobación inicial. Según dijeron, ni siquiera se han resuelto las 600 alegaciones presentadas al documento, para lo que se contaba con un plazo de tres meses, ampliamente superados, porque casi se alcanza el año, ni se justificó de ninguna manera el retraso.
En vista de la situación, y una vez que el mandato está casi rematado, lo que cumple, según manifestó Emilio Mesías, es que la nueva corporación “sexa quen de traballar coa información dos veciños e coa oposición para facer un Plan que sexa viable e que responda ás necesidades de Ares”.
Los nacionalistas sostienen que el documento elaborado por el gobierno local estimaba un aumento no real del número de habitantes y de las construcciones “para facer caixa”. A su modo de ver, el hecho de que no responde a la realidad queda reflejado en el elevado número de alegaciones presentadas por los vecinos y en que en algunos casos incluso se crearon comisiones de afectados.








