
Alrededor de 30 de los 35 trabajadores que forman la plantilla de Transportes Ramos Piñeiro acudieron ayer al SMAC a un acto de conciliación con la empresa en el que no se alcanzó ningún acuerdo. Prosigue por tanto el conflicto que mantiene a los empleados a las puertas de la sede de la firma, en la carretera de Cedeira, bloqueando además con sus coches la salida de unos camiones que entraron en la noche del miércoles a descargar mercancía.
Los trabajadores, no despedidos formalmente por la administración concursal, reiteraron ayer su intención de mantener su protesta indefinidamente.




















