El recuerdo de Isidro Silveira, el que fue presidente del Racing los últimos veinte años y que falleció el pasado miércoles, sobrevoló el encuentro que ayer enfrentó al equipo ferrolano y a la Arandina. Ya antes del encuentro, la familia Silveira y el consejo de administración del Racing hicieron público un comunicado con el que quisieron agradecer los numerosas muestras de cariño recibidas en estos días. “Una profunda huella y un ejemplo de vida se ha grabado en todos los que tuvimos el privilegio de vivir con él su día a día, pero la abrumadora respuesta que la noticia de su fallecimiento nos ha llegado desde el mundo del deporte, ámbito empresarial, instituciones y de muchas personas anónimas, nos reconforta profundamente, pues su legado deja una impronta imborrable”, decía el escrito.
Ya sobre el terreno de juego, la emoción tiñó los momentos más importantes del encuentro. Así pasó en el minuto de silencio, al que le siguió un aplauso que no cesó hasta que árbitro pitó el final del partido. También los detalles que se vieron en las gradas en recuerdo del presidente fallecido. Y, para culminar, la coincidencia de que el tanto racinguista se produjese cuando se estaba a punto de llegar al minuto 73 –los años que tenía cuando falleció–, el que iba a servir para que el público presente en A Malata le dedicase una ovación por todo el trabajo realizado a lo largo de su mandato. Fue su particular manera de dar las gracias por el homenaje que se le brindó.









