
Delegados de la CIG y trabajadores de Cátering Caranza protagonizaron en la mañana de ayer una concentración ante las puertas del Club de Oficiales “El Montón” para denunciar los impagos de la citada empresa, encargada de los servicios de hostelería en las instalaciones militares, así como las amenazas que, según el sindicato, vienen sufriendo los empleados por parte del empresario.
La protesta forma parte de la campaña con la que la Federación de Servizos de la CIG está denunciando los casos que considera más graves en el general deterioro de las condiciones laborales que se registra en el sector y que ya se había detenido hace un par de meses en la situación que viven los empleados de Cátering Caranza. Desde el sindicato aseguraron que se adeudan cuatro meses a los trabajadores y que estos son advertidos de que no denuncien su situación. La central cuestiona también las cuentas de la empresa, que según dice no introduce en su facturación los ingresos por eventos que celebra en el club militar. La CIG manifestó ayer su intención de mantener la presión sobre el empresario.








