
Los festejos de Entroido tocan a su fin en diferentes municipios de la comarca. Así Pontedeume vivió ayer su última jornada festiva, no por ello menos sentida. Los vecinos “velaron” desde la mañana al finado Entroido, al que presentaron sus respectos e hicieron entrega de coronas de flores. Ya durante la tarde se procedió a la lectura del “testamento” con la que se dio el pistoletazo de salida a la procesión que llevó el féretro por las diferentes calles de la villa de los Andrade. No fue hasta las 20.30 horas cuando se procedió a su quema, como manda la tradición, en la plaza del Mercado.
Ares también despidió ayer estas fiestas carnavalescas con el desfiles de carrozas. Los disfraces y las comparsas recorrieron los principales puntos de la localidad acompañados por dos bandas de gaitas. La comitiva acabó concentrada en la plaza de la Constitución donde a ritmo de música ambiente se repartieron dulces típicos. Para poner punto y final a la fiesta se quemaron los entroidos en la playa.
Fene vivió su día grande de Carnaval –era también festivo local– con el tradicional desfile de disfraces y comparsas que volvió a tener gran aceptación entre los vecinos. La charanga Ruada acompañó a la comitiva durante todo el itinerario que finalizó en la plaza del Concello donde los participantes mostraron todo su ingenio en su repertorio. No faltó tampoco la tradicional quema y la sesión pirotécnica con la que se clausuraron los actos.




















