
Depender de uno mismo es una de las situaciones idílicas a las que aspira cualquier equipo cuando ante sí se presenta un reto importante. Es precisamente lo que sitúa al Star Center Uni Ferrol en una posición de fuerza para encarar la recta final de la liga regular y certificar su clasificación para el play-off por el título. Un éxito histórico que el conjunto departamental alcanzaría si es capaz de vencer al menos uno de los dos partidos que le restan.
El primero, el que esta tarde –19.00 horas, pabellón Canal de Isabel II– disputa en tierras madrileñas ante el CREF ¡Hola! lo va a medir a una escuadra que se encuentra también en la obligación de ganar para optar a mantener la categoría. Algo muy parecido a lo que el cuadro ferrolano ya vivió en las dos últimas jornadas ante rivales al borde del precipicio como Gran Canaria o Zamarat. De esa experiencia sabe que confiarse sería un pecado capital para llevar el partido a buen puerto.
Además, tras una campaña convulsa –su entrenador, Pepe Vázquez, fue cesado y “recuperado” solo doce días después–, el conjunto madrileño ha mejorado notablemente su rendimiento en las últimas jornadas. La incorporación de la australiana Rachel Allison y de la letona Elina Babkina ha contribuido notablemente a ello. De hecho, lo que parece “anormal” es la delicada situación de las madrileñas que cuentan en sus filas con jugadoras de nivel como Sarah Imovbioh, una de las mejores reboteadoras de la liga; una base de la calidad de la exjugadora del Star Center Cris Pedrals; o la internacional nacida en Ferrol Tamara Abalde.
Físico
No solo nombres tiene un CREF ¡Hola! que de la mano de Pepe Vázquez se postula como una escuadra “con los conceptos muy claros”, en palabras del técnico Lino López, quien además advirtió de que el hecho de que su adversario sea un conjunto físico, con potencial interior y jugadoras grandes en el perímetro juega en contra de los intereses del Star Center.
Más teniendo en cuenta de que, precisamente, una de las principales referencias en la “pintura” del conjunto ferrolano, Bea Sánchez, ha estado renqueante toda la semana como consecuencia de unos problemas de espalda que le han impedido entrenar con normalidad. La jugadora estará sobre la pista del Canal de Isabel II, y a buen seguro estará muchos minutos, pero no lo hará al cien por cien.
Como contrapunto, poder contar con la base Ana Suárez, que previsiblemente pueda disputar algunos minutos tras más de dos meses de ausencia, supondrá un pequeño desahogo para la formación ferrolana. “Es muy importante la presencia de Ana, porque nos da una rotación y porque nos puede aportar su experiencia en los partidos decisivos, pero tendremos que dosificarla”.








