
El pleno celebrado por la corporación de Valdoviño no fue una sesión más y así también lo interpretaron algunos vecinos que no quisieron perderse la escenificación del acuerdo de gobierno entre el PP, Converxencia Galega y Unidos por Valdoviño para lo que resta de mandato. A pesar de la expectación, el pleno estuvo exento de altercados o manifestación pública en contra de la decisión adoptada por los representantes políticos.
Así, minutos después de que se diese cuenta del nuevo organigrama, la sesión dio lugar a la tramitación de los asuntos que figuraban en el orden del día de la sesión. Y en el primer punto –aprobación de cambios introducidos en las condiciones contractuales del préstamo con Novagalicia Banco– ya quedó demostrado que el Partido Popular (4 ediles) se ha garantizado el apoyo de CG (2) y Unidos por Valdoviño (1) para sacar adelante los asuntos, frente a una oposición que con un edil menos está en manos de tres representantes del PSOE, dos de Centristas de Valdoviño y uno del Bloque Nacionalista Galego.
En el apartado de las mociones, tanto gobierno como oposición se pusieron de acuerdo para votar a favor de la iniciativa por la que se insta a la Xunta y al Gobierno del Estado a garantizar la financiación del Plan Concertado. La propuesta fue una iniciativa del grupo socialista.
La sesión, que comenzó a las ocho de la tarde, se prolongó hasta las once de la noche, tres horas en las que el equipo de José Antonio Vigo tuvo que dar respuesta a distintas cuestiones planteadas desde los asientos de la oposición.






















