
Quedan cuatro jornadas para el final de la liga y el Galicia de Mugardos depende de sí mismo para conseguir un ascenso de categoría que pocos podían imaginar cuando se inició la temporada. La victoria del pasado domingo ante el Noia ha encaramado al cuadro mugardés a la segunda plaza de la tabla y ahora deberá defenderla en los encuentros que le restan por jugar. El primero será en el terreno de juego del Atlético Escairón, un equipo con muchos jugadores con experiencia en categorías superiores, pero que se metió en una dinámica muy negativa y que lleva a estar en posiciones de descenso.
Sin embargo, el entrenador del cuadro mugardés, Stili, advierte de que “tenemos que ir concienciados de lo que nos vamos a jugar y que ellos tienen mucho más potencial de lo que refleja la clasificación. Ya tuvimos experiencias negativas de equipos que estaban abajo como Chantada o Sarriana y que nos pasaron por encima y espero que eso nos sirva de escarmiento”.
Sobre la contienda del pasado fin de semana, el entrenador cedeirés destaca que “en la primera parte fuimos mejores y pduimos marcar más goles, aunque es cierto que ellos dispusieron de dos manos a mano contra Iñaki”. Además, añade que “en los primeros minutos de la segunda parte ellos nos tuvieron un poco noqueados, en busca del empate, pero después de la expulsión, volvimos a ser mejores y solo nos faltó sentenciar porque no supimos concretar las ocasiones”.
Una de las cosas que tiene que controlar el preparador es la posibilidad de que sus pupilos estén demasiado eufóricos y puedan confiarse, pero Stili recuerda que “la gente sabe lo que nos ha costado llegar hasta aquí y todos quieren mantenerse en esa posición. Creo que saben lo que nos jugamos en cada partido y tenemos que enfocar cada uno como si de una final se tratase”.
De cara al próximo encuentro, el equipo dispondrá de toda la plantilla, con la recuperación de los sancionados Diego Chis y Berto y del lesionado Rouco.








