
Piratas, espantapájaros, personajes de cuentos infantiles, escoceses, bailarinas o mosqueteros pusieron ritmo a una fiesta en la que predominaron las críticas a la situación del país y de los municipios de Ferrolterra y en la que incluso hubo quien se disfrazó de vivienda a desahuciar.
Las figuras gigantes de la empresa Brotons Cabalgatas, llegadas desde Jaén, fueron la principal novedad de una fiesta que se prolonga en Amboage, en donde desde las 19.30 horas se celebra una gala presentada por Cristian de Samil y con el broche de la orquesta Nueva Generación.






















