
La iniciativa anónima que a finales de marzo hizo aparecer pintado de lunares un banco de la conocida como plaza del Cenicero, en el Cantón, se ha repetido un mes después, ampliándola al resto del mobiliario urbano con otros motivos. Animado quizá por la buena acogida del “banco piloto”, el autor o autores del pintado no ha dudado en poner “a juego” el resto del mobiliario urbano en esta zona que es uno de los lugares más frecuentados por quienes realizan botellón.




















