
El partido que mañana enfrenta al Racing con el Celta B supone, para cinco jugadores de la plantilla racinguista, encontrarse al filial del club en el que estuvieron en alguna etapa de su trayectoria. Jonathan Aspas, Víctor Vázquez, Maceira, Adrián Cruz y Joselu recuerdan cómo resultó su historia con el club vigués y lo que para ellos supone el enfrentamiento de este sábado.
jonathan aspas
Agradecido por su paso
por una entidad clave en
su trayectoria futbolística
El futbolista de Moaña es el que mejor currículum tiene en el club olívico, con el que jugó más de cincuenta partidos en Primera, disputó la Copa de la UEFA y llegó a ser convocado para jugar la Liga de Campeones. Por eso, admite que “al Celta le debo todo: es donde empecé, donde me enseñaron, donde tuve la oportunidad de ir a la selección española, visitar mundo, compartir vestuario con campeones del mundo como Mazinho...”. Así que el encuentro de mañana será “bonito” a pesar de que ya apenas le quedan conocidos en la entidad. Lo más importante, sin embargo, va a ser que el cuadro verde consiga los tres puntos. “Una vez que empiece el partido dejará de ser especial. Hay que ganar para finalizar el año cerca de los puestos en los que queremos estar al final de la presente temporada”.
víctor vázquez
Un club al que considera como su segunda casa y en el que tiene muchos amigos
El defensa de Marín llegó al Celta cuando era juvenil de segundo año, jugó cinco temporadas en el filial y llegó a debutar con el primer equipo de la entidad –disputó tres partidos en Segunda y uno de la Copa del Rey, frente al Villarreal–. Sin embargo, el hecho de no haberse quedado en la primera plantilla no quita que sus recuerdos sean excelentes. “Si juego al fútbol es gracias al Celta. Lo aprendí todo allí y es como mi segunda casa”, asegura. Por eso, el partido de mañana tiene un punto de especial por el reeencuentro que vivirá algunos de los que fueron sus compañeros, “gente a la que conoces y con la que a menudo hablas”. El defensa, sin embargo, comenta que, en la situación actual, “el rival es lo de menos. Quedan dos partidos antes del parón y tenemos que sumar los seis puntos en juego”.
maceira
Con la espinita de no poder demostrar que tenía el nivel de estar en el primer equipo
Los recuerdos que Diego Maceira tiene del Celta, en el que estuvo un año en infantiles, otro en cadetes y tres en el filial, son agridulces. De su paso recuerda de manera especial que “allí me formé como futbolista y es donde más aprendí”, además de conseguir un ascenso a Segunda B, del que fue protagonista junto a Víctor Vázquez. Sin embargo, de su etapa le queda la espinita de no haber podido llegar a jugar en el primer equipo. “El club consideró que no debía tener continuidad, pero no le guardo rencor”, asegura. Pero eso no es lo que hará especial para él el choque de mañana, sino volver a jugar ante muchos de los que fueron sus compañeros y ayudar al Racing a conseguir la victoria. “Es fundamental ganar los partidos que nos quedan hasta el parón para poder ponernos a tiro de la fase de ascenso en el mes de enero”, admite el lateral zurdo de la escuadra ferrolana.
adrián cruz
En Vigo dio sus primeros pasos, pero se marchó para jugar con continuidad
Seis años, de los 9 a los 15, duró su periplo en la entidad celeste, en la que coincidió con Joselu en la categoría cadete. De esta etapa recuerda que “allí se trabaja muy bien en cuanto a disciplina y la forma de trabajar”. De todas maneras, su salida no le dejó un buen sabor de boca –“era una etapa en la que no jugaba y yo quería hacerlo. Igual si aguantase un poco seguiría allí, porque fue un poco un capricho mío... pero son decisiones que se toman”, confiesa–, por lo que el encuentro de mañana no le resultad especial. “El tema personal lo dejo a un lado. Lo importante son los tres puntos, que nos meten de lleno en la pelea por llegar a los cuatro primeros”, explica.
joselu
Una etapa clave para la formación del futbolista
que es en la actualidad
El ariete ribeirense dejó su localidad natal para ser uno de los primeros jugadores de fuera de la zona de Vigo en unirse a las categorías inferiores del Celta. Llegó cuando era cadete y, además de en esta categoría, jugó de celeste como juvenil y en el filial, además de realizar un par de pretemporadas con el primer equipo, con el que también participó en algunos amistosos. “Si no me dieran la ocasión de estar allí no sería el jugador que soy ahora. Le debo todo a ellos, porque fueron los que más apostaron por mí”, recuerda con agradecimiento. Sin embargo, para el partido de mañana espera mantener la racha que le ha llevado a marcar en sus cuatro duelos anteriores ante el filial celeste. “Ojalá pueda darse, pero lo importante es seguir en la buena racha en la que estamos en casa”, afirma





















