
Siete jornadas, algo más de un mes y medio de competición, le restan al Universitario para concluir la liga regular afianzando su posición entre los cuatro primeros clasificados que disputarán la fase de ascenso a División de Honor. Puede que al comienzo de la campaña no fuese este el objetivo prioritario de las pupilas de Lino López, pero su positivo rendimiento, sobre todo en el primer tercio del campeonato –ganaron los siete primeros partidos de forma consecutiva–, le han hecho albergar serias opciones de acabar entre los mejores del grupo A.
A día de hoy, cinco escuadras parecen condenadas a pelear por las cuatro plazas de privilegio en un campeonato con amplias diferencias entre algunas formaciones pero que, en lo que a los equipos punteros se refiere, puede llegar a resultar muy pareja. El grupo ferrolano parte en una situación ventajosa. A día de hoy, por delante solo tiene al Cortegada, con una victoria de ventaja; por detrás, saca un triunfo al Cáceres y dos a Aros León y Ensino. Salvo la formación leonesa, contra el resto de rivales se tendrá que medir en las próximas jornadas con el hándicap de que también contra todos ellos salió derrotado en la primera vuelta con diferencias más o menos amplias –entre los 12 y los 26 puntos–. Para no complicarse, el Universitario ha de resolver favorablemente al menos uno de estos duelos, sobre todo con los equipos que empujan fuerte por detrás, pues en caso de empate hay muchísimas posibilidades de que salga perdiendo.
El mejor dato es que, a las dos victorias que tiene de ventaja sobre el Aros León hay que sumarle el “basketaverage” que, en este caso, está resuelto ya y le es positivo.
Tras unas jornadas titubeantes –las tres últimas de la primera vuelta– en las que encadenó otras tantas derrotas, el Universitario ha retomando su buen rendimiento y, con las incorporaciones de Lorena Touza, Kate Mills e Iria Villar, también ha ganado en rotaciones e intensidad, tanto en el juego como en los entrenamientos semanales. Ni que decir tiene que el grupo también ha salido reforzado anímicamente con la llegada de estas tres baloncestistas que se han adaptado a la perfección. La plantilla no hace números, sino que vive de sensaciones y estas son inmejorables. De hecho, la pívot norteamericana declaraba recientemente su convencimiento de que el equipo “llegará al play-off y lo haremos en muy buenas condiciones”, apunta la jugadora estadounidense.




















