La titular del Juzgado de lo Penal 1 de Ferrol, María Jimena Couso Rancaño, ha dictado una sentencia por la que condena a D.A.M.B. a las penes de ocho meses de prisión y seis días de localización permanente como autor de un delito de resistencia y una falta de lesiones. También tendrá que indemnizar a un agente de la Policía Local de Ferrol con la cantidad de 150 euros, además de abonar al Servizo Galego de Saúde 235,73 euros por la asistencia sanitaria.
En la sentencia se declara probado por conformidad de las partes que en la madrugada del 18 de abril de 2010 el acusado se negó a ser identificado por agentes de la Policía Local cuando se encontraba en la calle Real. En un momento dado intentó empujar a uno de ellos, por lo que el policía estiró el brazo izquierdo para evitar que el acusado se le acercase y este le dio un mordisco en la mano.
El agente resultó con lesiones consistentes en hematoma en el segundo dedo de la mano izquierda y fue atendido en el Punto de Atención Continuada (PAC)de la plaza de España. Tardó en curar cinco días, ninguno de ellos impeditivo para sus ocupaciones habituales y sin secuelas.
Durante el traslado a las dependencias de la Comisaría, en la avenida de Vigo, el acusado estuvo golpeando el coche patrulla e insultó a los agentes con expresiones tales como: “perros” e “hijos de puta”.
Cuando llegaron al edificio policial se resistió activamente a bajar del vehículo y a ser trasladado a los calabozos.
trabajos
Por su parte, el acusado E.R.L. ha sido condenada a la pena de 271 días de trabajos en beneficio de la comunidad como autora de un delito de resistencia grave a agentes de la autoridad policial. Mantuvo una disputa con su pareja a las puertas de su domicilio y se negó a ser identificada, propinando puñetazos y patadas a agentes de la Guardia Civil.






















