
Quedan seis jornadas para que finalice la competición en la Preferente Autonómica y hay mucha incertidumbre sobre el número de equipos que van a perder la categoría.
En prinicipio, tras la retirada del Santiago, serán dos los conjuntos que bajen, que en estos momentos serían el Taboada y O Páramo, aunque a ellos hay que añadir lo que ocurra tanto en Tercera División como en Segunda B. En estos momentos, habría que incrementar una nueva formación, el Chantada, ya que el Narón Balompé ya es equipo de Preferente, y es muy factible que lo haga otro, porque el Bergantiños tiene muy complicada su permanencia en Tercera.
Además, los cuadros involucrados en esa lucha están muy pendientes de lo que pueda pasar en el encuentro que el domingo juegan el Negreira y el Villalonga, ya que un triunfo de los primeros podría dejar en cuatro las formaciones que desciendan a Primera Autonómica, siempre y cuando el Ourense se mantenga en Segunda B.
En la peor de las previsiones descenderían cinco escuadras, lo que significaría que el último en caer sería el Lemos, que suma treinta y tres puntos. Cabe significar que al equipo de Monforte solo le restan por disputar cinco partidos y que el domingo visita el terreno del líder, el Grixoa. Por ello, es poco probable que pueda superar los cuarenta puntos.
Ante esta situación, los dos equipos de la comarca, O Val y Galicia de Mugardos, cuentan con treinta y ocho puntos en su casillero y, para poder estar tranquilos, deberían ganar dos encuentros más, cuestión que es factible, ya que su calendario es bastante asequible.
Este fin de semana juegan ante rivales directos en la misma lucha. El cuadro valexo recibe en Sinde al Soneira, conjunto que tiene un punto más que él, mientras que los mugardeses se desplazan hasta el terreno de juego del Dubra, formación que lleva tres puntos menos.
De esa forma, si los pupilos de José Ramón Arteche y Stili consiguen la victoria prácticamente garantizarían la continuidad en la categoría para la próxima temporada.






















