
Obélix, un ejemplar de westie blanco de un año de edad, es un perro muy querido entre la familia que lo ha criado desde que tenía dos meses. La mala suerte hizo que el pasado lunes el portal del cierre de su vivienda, en A Faísca, quedase entreabierto y el perro esté desde entonces de-saparecido. Tal vez, desorientado, se haya perdido y se haya alejado de la zona sin saber volver a casa o puede que alguien lo haya recogido y pensado –el perro no tenía collar pero sí chip– que no tenía dueño. Quizás un ejemplar como este haya sido objeto de deseo de algún amante de lo ajeno, pero sea como sea, la familia de Obélix está desesperada.
Tal es así que no han escatimado esfuerzos para encontrarlo. Anuncios en la prensa, reportajes en televisión, postes empapelados con su imagen por todo el municipio demuestran el cariño por el animal, pero es que, además, ofrecen a quien lo devuelva a casa una recompensa de 1.000 euros. Como explica su propietaria, la familia tiene dos niños “con el corazón roto, que están muy tristes y que desean encontrar a su perro”.
El pequeño animal desapareció en la avenida Souto Vizoso y todavía no se ha recibido ninguna noticia de su paradero. Por eso, ofrecen esta cuantía y ponen a disposición de quien pueda dar algún tipo de información al respecto los números 600 577 775 y 669 897 039. n








