El Universitario deberá esperar para garantizar su presencia entre las cuatro primeras de su grupo en la Liga Femenina 2, porque ayer no se cumplió ninguna de las premisas que necesitaba para conseguirlo. Por un lado, el Ensino ganó en su visita al Celta; pero es que, además, el equipo ferrolano sufrió su primera derrota de la campaña ante uno de los conjuntos que no está en la zona alta de la clasificación, lo que aprieta más las cosas con vistas a las últimas jornadas del campeonato.
Las alternativas en el marcador dominaron la primera parte. Así, a pesar de que el cuadro visitante comenzó comandando el marcador, enseguida el Universidad de Oviedo empezó a aprovechar el ritmo que suele imprimirle a su juego para colocarse por delante en el electrónico y solo ceder el mando de manera puntual en el segundo cuarto. De todas maneras, ni uno ni otro fueron capaces de despegarse de manera significativa de su rival –la mayor ventaja, que correspondió al equipo local, fue de seis puntos (20-14, min. 9)–, lo que permitió al Universitario marcharse con una desventaja asumible en el marcador.
La dinámica no cambió tras el paso por el vestuario, así que el partido siguió caracterizado por el ritmo del equipo local y la efectividad anotadora de Cristina Pedrals y, especialmente, Kate Mills para el Universitario, pero las diferencias en el marcados siguieron siendo escasas. Un parcial de 0-8 al comienzo del último cuarto pareció empezar a inclinar el resultado a favor del equipo ferrolano, que tomó seis puntos de distancia y dispuso de opciones para romper el choque. Sin embargo, el cuadro local no se arredró. Al contrario, enseguida devolvió la situación de igualdad al partido, que entró en los últimos minutos con empate en el marcador. Ahí fue el Universidad de Oviedo el que estuvo más atinado y tuvo más suerte en momentos puntuales para ganar.




















