
Lo cierto es que ya pocos recordaban que los primeros temporales del invierno habían dejado fuera de servicio la carretera que enlaza el castillo de La Palma con la punta de O Segaño por desprendimientos. Tuvo que venir a Ferrol el barco escuela Juan Sebastián Elcano para que la situación volviese a cobrar actualidad.
La calzada se convirtió en una pequeña trampa para aquellos que optaron por ver la salida del barco desde el otro lado de la ría.
Sin embargo, todo parece indicar que lo ocurrido el pasado fin de semana podría volver a repetirse en la carretera de O Segaño.
Así, desde el Concello de Ares– municipio al que pertenece el tramo de calzada atascada por las piedras– se informa de que la Demarcación de Costas en Galicia está al corriente de la situación y de que ahora le corresponde actuar a ese organismo del Ministerio de Medio Ambiente. Pero las cosas se ven de muy distinta manera desde el organismo estatal.
En este sentido, se recuerda que ya hace varios años que la carretera pasó de ser propiedad de Defensa a engrosar el patrimonio de los Concellos de Ares y Mugardos.
Por otra parte, se menciona la intervención financiada por la Demarcación de Costas para darle a la vía un carácter más lúdico. En este sentido, se considera que los concellos tendrían que estar más vigilantes a la hora de conservar y mantener la actuación financiada por el Ministerio de Medio Ambiente. Unos postes situados a la entrada de la calzada, a la altura del castillo de La Palma, impidieron durante algún tiempo el paso de vehículos.
Este sistema disuasorio no duró en exceso, lo que retrotrajo la situación a su estado inicial. Ahora, el tráfico de vehículos ha quedado limitado prácticamente a la mitad del recorrido por la presencia de varias piedras en la mitad de la calzada.
Son algunas de las que se desprendieron de la ladera de la montaña a consecuencia de las lluvias y los temporales que tuvieron lugar durante el pasado mes de enero.






















