
Los números que lleva el Racing en la presente temporada no dejan lugar a la duda de que es el mejor conjunto de la categoría, como queda reflejado en la clasificación.
Si tenemos en cuenta las estadísticas de los encuentros como local, se puede comprobar que el cuadro verde ha ganado quince de los dieciséis partidos que ha disputado en A Malata y el único conjunto que ha sido capaz de vencer en el feudo departamental fue el Alondras. En total, el equipo ferrolano suma cuarenta y cinco puntos, por los treinta y ocho que lleva el Deportivo B.
Pero también hay que tener en cuenta que los pupilos de José Manuel Aira anotan más de tres goles de media cuando actúan delante de sus incondicionales, ya que en su casillero figuran cincuenta y uno, mientras que solo ha recibido siete.
También como visitante las cifras que consigue la escuadra departamental son espectaculares, ya que venció en doce contiendas, empató en una y perdió en tres, con un total de treinta y siete puntos, cinco más que el Celta B. En cuanto a los goles a favor, anotó veintinueve, tres menos que el cuadro olívico, pero es el que menos encaja con doce.
Todo esto viene a demostrar la superioridad con la que el Racing está dominando el grupo gallego de Tercera División.
situación
Una de las cosas que se aprecia viendo las estadísticas, es que el conjunto ferrolano mejora sus prestaciones con el paso de las jornadas.
De los treinta y nueve puntos que se llevan disputados en la segunda vuelta, treinta y cuatro se han quedado en el casillero verde, con cinco de ventaja sobre el Celta B, que es el segundo en ese capítulo, y diez sobre el Pontevedra, lo que favoreció que garantizase tan pronto la clasificación para la promoción de ascenso a Segunda B.
Además, una de las cuestiones que denotan la mejoría racinguista es que es muy complicado marcarle, ya que sus dos porteros solo han tenido que recoger el esérico de dentro de la portería en cinco ocasiones. Esa solidez, además de la eficacia en sus numerosas llegadas al área son las que hacen soñar con que este año es factible abandonar la categoría para militar la próxima temporada en la Segunda B.
Sin embargo, el técnico no quiere relajaciones hasta que el objetivo final esté conseguido, ya que sabe que de nada valen todos esos números si al final se falla en lo más importante que es dedicar a todos sus aficionados el ascenso, meta por la que trabajan desde el mes de julio.






















