
La parroquia ferrolana de Esmelle se sumergió ayer de lleno en la Navidad. Y para la ocasión los vecinos apostaron por celebrar la tercera edición de la Feira de Nadal “Val de Esmelle”, bajo una carpa que se instaló en las inmediaciones del local social. Desde las diez de la mañana hasta pasadas las nueve de la noche la actividad fue intensa y numerosas personas se acercaron hasta Esmelle para participar en alguna de las múltiples actividades organizadas. Música, gastronomía y sorteo de regalos completaron una cita que se consolida con el paso de los años y que constata la intensa actividad desarrollada por la AVV Valle de Esmelle a lo largo del año.
La inauguración oficial de la feria tuvo lugar a las diez de la mañana, con la apertura de un mercado de productos de la parroquia y también de artesanía, ropa, adornos navideños, postres, antigüedades, etc. A esa misma hora comenzó a celebrarse un taller en el que los participantes aprendieron a hacer cestos con bimbios. Dos horas más tarde, a las doce, se iniciaron otros dos obradoiros –algunos se impartieron en un aula y otros en la biblioteca del local– para aprender a hacer zuecos y de scrap para niños. Temprano comenzaron las degustaciones. A las 12.30 horas tuvo lugar la primera, a base de algas, a cargo de Conservas Mar de Ardora para a continuación dar paso a la sesión vermú en el local social y a un sorteo de regalos. Tras la llegada de Motos de Enduro comenzaron a servirse las raciones de pulpo y churrasco –bajo un toldo– y callos –en el local de la AVV–. En total se vendieron unas trescientas raciones, mitad de pulpo y churrasco y las restantes de callos, plato este último que se encargaron de cocinar vecinos de la parroquia.
La intensa actividad continuó por la tarde, con talleres de cuero, permacultura, scrap para adultos, una exhibición de zumba y el apartado musical, amenizado por el grupo Alén de Ancos. El final de la programación prevista para la jornada de ayer se acercaba pero la organización no dejó escapar la oportunidad de servir la cena a los presentes, que consistió en raciones de caldo gallego que se cobraban a dos euros. A las nueve de la noche se sortearon los últimos regalos entre los asistentes –tras la venta de las pertinentes rifas–, entre los que se encontraban un jamón y una paleta. La organización agradeció la colaboración prestada para el evento por Toldos el Campeón, que les cedió una carpa de 30x15 metros.




















