
El Racing se prometió, tras asegurar el título liguero del grupo I de Tercera, no relajarse para llegar a la fase en la que se jugará el ascenso a Segunda B en las mejores condiciones. Pero encuentros como el disputado el pasado domingo contra el Pontevedra indican todo lo contrario. De hecho, en Pasarón abundaron los fallos en la salida del balón, los despistes defensivos, la falta de intensidad... y eso se tradujo en un resultado final de 2-0 que, de todas maneras, futbolistas como Marcos Álvarez no creen que se deban a falta de actitud, sino a que “igual no estuvimos lo concentrados que deberíamos estar”.
De todas maneras, la plantilla racinguista no quiere obsesionarse con el mal nivel desplegado en este partido, sino que prefiere no darle más vueltas. Sin embargo, Marcos Álvarez admite que debe servir de toque de atención para citas más importantes, como serán las de la promoción. “Ahí, si te duermes en un partido como nosotros en esta ocasión, te puedes ir para casa”, explica el jugador ortegano, que deja claro que “si el partido contra el Pontevedra iba a servir para probar cosas, posiciones, formas de jugar... no nos salió bien y ya no hay que darle muchas más vueltas”.
El partido del próximo fin de semana contra el Celta B supone, por la calidad del rival, un nuevo ensayo general de cara a la fase de ascenso a Segunda B. De ahí que el exterior racinguista confíe en que jugar en A Malata facilite que el equipo ferrolano muestre una mejor imagen que la ofrecida en Pasarón. Además, el hecho de que el filial celeste sea el único conjunto del grupo I de Tercera que no ha perdido en lo que va de segunda vuelta y que derrotase al cuadro verde en el compromiso que sostuvieron en Barreiro en la primera parte de la competición son alicientes para rayar a buen nivel. “Siempre apetece mucho jugar contra este tipo de rivales, va a ser un encuentro bonito de ver... y seguro que le vamos a poner las cosas muy difíciles”, asegura a este respecto el racinguista Marcos Álvarez.





















