
El comité de empresa de Traballo e Benestar reclama que la residencia de mayores de Caranza, dependiente de la Xunta de Galicia, amplíe el número de plazas para asistidos, por lo que considera urgente y necesario transformar una de las cinco plantas que este centro tiene para “válidos” para este tipo de usuarios con el fin de cubrir una demanda de este sector de residentes.
De este modo, explican que sería preciso realizar una serie de obras menores con el objetivo de darle la calidad asistencial que los mayores necesitan “e non causarlles o desarraigo que podería supor o traslado a outra residencia”, explica el comité.
La demanda fue presentada ante la dirección del centro, la jefatura territorial y la Consellería de Traballo e Benestar.
La Residencia Mixta de Maiores de Ferrol tiene en la actualidad una capacidad para 191 residentes, de los cuales 47 son asistidos –personas que requieren mayores atenciones por tener algún tipo de incapacidad o por no poder valerse por sí mismas– y el resto válidos.
El edificio consta en total de siete plantas, más bajo y sótano. Uno de los pisos será destinado a asistidos, con 33 residentes valorados como tales, además hay otro piso que da alojamiento a 11 internos también con necesidades de ayuda, más un área destinada a enfermería para cuidados esporádicos para los internos que así lo precisan, en la misma planta.
La ocupación real a día de hoy es de 175 residentes válidos y 45 asistidos, por lo que, como indica el presidente del comité de empresa, José Manuel López Viqueira, hay 16 plazas libres y dos más de estancia temporal.
En la actualidad, debido al proceso de envejecimiento, las actitudes tanto físicas como cognitivas de los usuarios baremados como válidos están sufriendo una degradación que supone que dejen de realizar tareas propias de su vida diaria por sí mismos como aseo personal, continencia urinaria u orientación físico espacial dentro de las dependencias de la residencia –20 de los residentes, apunta el comité, precisan ducharse con ayuda del persona de enfermería–, por lo que son considerados asistidos.
En la anterior legislatura, apunta el comité de Benestar, el gobierno tenía pensado acometer una serie de obras mayores en el edificio que quedaron truncadas por la situación económica actual.




















