
El programa de las F-110 ya cuenta con el respaldo financiero del Gobierno, que ha consignado para el arranque del programa de las nuevas fragatas de la Armada Española un total de 250 millones de euros, tal y como refleja el proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2018 presentado ayer por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El astillero público, tal y como explicó recientemente su presidente, Esteban García Vilasánchez, “ya tiene todo preparado para comenzar la fase constructiva” de las F-110 una vez que se apruebe la ejecución de esta partida presupuestaria, algo que esperan suceda en el primer semestre del año. Un momento, el del inicio de la obra, que la comarca de Ferrol aguarda con impaciencia, pues supondrá, según los cálculos de la empresa, la creación de más de 7.000 puestos de trabajos anuales en la próxima década, 3.400 de forma directa.
Las cuentas del Estado recogen la concesión de este préstamo del Ministerio de Economía e Industria para proyectos tecnológicos en materia de Defensa en el sector público –Navantia está participada al 100% por la SEPI–, que asciende a 398 millones de euros, de los cuales se desgrana que la financiación del programa de las F-110 será de 250 millones.
La aprobación de este préstamo reembolsables a tipo de interés cero permitirá al astillero público iniciar en las factorías de la ría los primeros trabajos de las futuras fragatas, cuyo coste no se ha hecho oficial por el momento. Fuentes del astillero avanzaron en su momento que cada unidad rondaría los 800 o 1.000 millones de euros –similar a la F-105 o a los destructores australianos–, incluyendo el sostenimiento del ciclo de vida, por lo que el programa tendrá un coste total de unos 5.000 millones de euros.
Ciclo inversor
En cualquier caso, la inversión de este programa de fragatas estará supeditado a la aprobación del ciclo inversor anunciado por el ministerio de Defensa, que se estima en unos 25.000 millones de euros en los próximos 15 años, pero que todavía no ha sido refrendado por el Consejo de Ministros.
Las F-110 serán, por coste y por desarrollo tecnológico, el gran programa armamentístico del departamento que dirige María Dolores de Cospedal, que ya acumula una factura de más de 21.000 millones de euros, de los cuales 16.000 se adeudan a Industria por los créditos I+D –como el de las F-100 o este último para las F-110– concedidos en la última décadas a Defensa.
No en vano, en el actual proyecto de Presupuestos Generales también se incluye una partida plurianual de casi 270 millones de euros –17 este año– en concepto de amortización de la deuda por la segunda serie de las fragatas F-100, que continuará devolviéndose hasta el año 2025.








