
En la tarde ayer se celebró la junta general de accionistas del Racing en el campo de A Malata, en la que se aprobaron todos los puntos, ya que contaban con el visto bueno de los dos principales accionistas de la entidad, el presidente del Consejo de Administración, Isidro Silveira, y el Concello, que estuvo representado en la asamblea.
De esa forma, no se puso objeción a la aprobación de la gestión social y económica de la pasada campaña, que derivó en un déficit de 61.633 euros, a pesar de que se incrementaron los ingresos previstos –también se dispararon los gastos hasta dar ese balance negativo–.
Salió adelante asimismo la reducción del capital para compensar las pérdidas de temporadas anteriores por un importe de 1.540.586,35 euros, mediante la disminución del valor nominal de cada una de las acciones de la Sociedad en 36,06 euros.
Otro de los asuntos que se debatieron en la reunión fue el presupuesto para la temporada en curso, que presenta un ligero incremento con respecto al de la pasada y que quedó fijado en 637.500 euros, en el que el principal capítulo de gastos es el de la composición de la plantilla, con el que se intentará dar el salto a la Segunda División.
Después de escuchar algunas intervenciones de accionistas en el habitual punto de ruegos y preguntas, que fueron respondidas por parte de los integrantes de la mesa presidencial, se procedió a la clausura de la junta general que, como viene siendo ha bitual, no suele tener grandes complicaciones, ya que entre Isidro Silveira y el Concello tiene la mayoría de los votos, lo que les garantiza la aprobación de todos los puntos que han sido sometidos a debate.




















