
Está llamada a ser una de las carreras más importantes de todas las ediciones de las Series Mundiales de triatlón y buena prueba de ello es lo intensivo de la preparación que, para tomar parte en la misma, han llevado a cabo los favoritos. La carrera que mañana –a partir de la una de la tarde, hora continental española– tendrá lugar en la localidad alpina de Kitzbühel –Austria– no solo va a contar con una de las listas de salida de mayor nivel de la temporada, sino que, además, se desarrollará, a diferencia de las otras, en una distancia sprint –750 metros de natación, algo más de 11 kilómetros de ciclismo y 2.500 metros de carrera a pie– y contará con varios obstáculos añadidos a la dureza intrínseca de esta triple disciplina. Así, el hecho de que la competición tenga lugar en algunos tramos a una altura de casi 2.000 metros sobre el nivel del mar pondrá a prueba el organismo de más de un deportista. Además todo apunta a que el trazado ciclista, con casi un kilómetro de subida en plenos Alpes y rampas de un 22% en el tramo final es prácticamente un puente en llamas que no todo el pelotón va a poder cruzar con éxito. Y para aquellos que lo logren todavía restan 2.500 metros de carrera a pie con un recorrido final “cuesta arriba” para alcanzar la línea de meta.
Algunos, como el ferrolano Javier Gómez Noya, han dedicado las últimas semanas a aclimatarse a estas condiciones que hacen de la prueba austríaca toda una piedra de toque. Lo ha hecho en Cabeza de Manzaneda, centrando sobre todo sus esfuerzos en un segmento de ciclismo, no tradicionalmente su mejor sector, que puede apearlo de la competición no solo por la carrera, sino por el título. Gómez Noya declaraba, antes de partir hacia Austria, que el entrenamiento en altura ha sido todo un acierto y que va a llegar a la cita “a tope. Es un triatlón que por sus recorridos en bici y a pie en ascenso va a tener una gran repercusión y todos los punteros de las Series Mundiales lo hemos preparado específicamente”.
Gómez Noya tendrá que luchar contra los elementos, pero también contra los humanos que lo acompañarán en el pelotón, todos aquellos hombres que pueden poner en peligro su actual liderato en el torneo internacional. Así, el segundo clasificado, el portugués Joao Silva estará en la línea de salida, pero también los dos hermanos Brownlee, la auténtica bestia negra de dos cabezas del gallego los últimos años. En estos momentos, cuando ha transcurrido la mitad de la campaña, Gómez Noya tiene una ventaja de casi 700 puntos sobre Silva, mientras que la tercera posición está ocupada por la sorpresa del campeonato, el joven español Mario Mola. Pero los Brownlee, concretamente Jonathan, está defendiendo el título logrado el pasado año y ya se ha anotado sendas victorias en las dos carreras en las que ha participado –es sexto ya que cada una se premia con 800 puntos–. Su hermano Alistair solo ha competido una vez en el circuito este año, ocasión en la que también ganó.









