
El equipo de gobierno de la Universidade da Coruña presentó ayer ante el Claustro el presupuesto para 2015, que estará lastrado por la congelación de los ingresos de la Xunta de Galicia. La institución académica tendrá que tirar del remanente de tesoría, 2,3 millones de euros, para equilibrar las cuentas del próximo año. El comunicado difundico por la UDC no hace referencia a ninguna inversión y subraya que se volverán a priorizar el mantenimiento del personal y las ayudas a los estudiantes y que será necesario hacer más ajustes en gasto corriente y bienes y servicios.
Alguno de los claustrales calificó la situación de “economía de guerra”, aunque también se puso de relieve la nota positiva de que la institución académica no tiene deudas y ha conseguido un incremento de fondos de I+D+i. Según explicó la vicerrectora de Planificación Económica e Infraestructuras, Amalia Blanco, la Universidade da Coruña tiene una financiación por alumno que está entre las más bajas del Estado, por lo que la intención del equipo rectoral es pelear por un nuevo Plan de Financiación que revierta esta situación.
informe
La sesión comenzó con el informe del rector, Xosé Luis Armesto, que expresó su preocupación por el proyecto de Real Decreto con el que se pretende cambiar la estructura de los grados a tres años y de los posgrados a dos. Armesto consideró inoportuna esta propuesta “porque aínda non tivemos tempo de avaliar os resultados da implantación dos graos e, sobre todo, elevará o custe da formación universitaria para o estudantado porque os prezos de matrícula dos posgraos son superiores aos dos graos”.
Además, el rector manifestó su rechazo a la posible implantación en Sada de una universidad privada portuguesa porque quiere impartir titulaciones que ya se ofertan en los campus de A Coruña y Ferrol, como son Enfermería y Fisioterapia.




















